facebook
Menu

Año 4 #41 Marzo 2018

Un trío de Shostakovich

El trío número 2 para piano, violín y violonchelo es una obra hermosa y profunda. Pero la interpretación de Martha Argerich, Gidon Kremer y Mischa Maisky es, sencillamente, deslumbrante. La tensión es continua, ya acompañada de violencia ya de dulzura.

 

 

“Trato de estudiar la pieza que voy a interpretar, pero no solamente la partitura sino que investigo sobre el compositor, la época y condiciones en las que escribió el tema, su vida en aquel momento. Trato de pensar en lo que él trataba de expresar. Y es maravilloso porque uno encuentra muchas cosas en el camino. Y tratar de llevar eso a públicos tan diferentes alrededor del mundo es muy excitante. Para una buena actuación se necesita la combinación de muchas cosas. En primer lugar estar cómodo. El artista tiene que estar en buena condición, tanto física como emocionalmente. Necesitas tener la mejor compañía, ya sea una orquesta de cámara o una gran orquesta. Comunicación con el director de la orquesta. La acústica también es importantísima. Y, por supuesto, la audiencia. La correcta combinación de todo esto te permitirá una buena interpretación. Pero, claro, como todos somos seres humanos es difícil que todo esto funcione a la vez. No somos máquinas."

Mischa Maisky

 

Trío No.2 para piano, violín y vilonchelo de Dimitri Shostakovich 

 

 Intérpretes: Gidon Kremer (violín) Mischa Maisky (violonchelo) Martha Argerich (piano). Vivo, 1998.

 

 

 

 

  • Dimitri Shostakovich
    Shostakovich, Dimitri

    Dimitri Shostakovich (San Petersburgo, 1906-Moscú, 1975) fue uno de los grandes compositores soviéticos. Su producción abarca todos los géneros: la ópera, la comedia musical, la sinfonía, la miniatura para piano, la música concertante, la cantata, el cuarteto de cuerda y la música para el cine. Autor prolífico, escribió un total de 147 números de opus, correspondientes muchos de ellos a obras que hoy se cuentan entre las páginas más interpretadas y grabadas.

    Nacido en el seno de una familia en la cual la cultura ocupaba un lugar importante, Shostakovich recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista profesional, a una edad que se puede considerar relativamente tardía, los nueve años. Ante sus grandes progresos, en 1919 ingresó en el Conservatorio de Leningrado, en donde tuvo como principal maestro a Aleksandr Glazunov. Huérfano de padre desde 1922, Shostakovich proseguía sus estudios al mismo tiempo que, para mantener a su familia, tocaba en diversas salas de cine como pianista acompañante.

    El estreno en 1926 de su sorprendente Sinfonía Nº 1, escrita en ocasión de su graduación en el conservatorio, atrajo inmediatamente sobre él la atención del mundo musical. Las obras inmediatamente posteriores, como la ópera La nariz o el ballet La edad de oro, no hicieron sino confirmar su talento.