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Año 7 #78 Abril 2021

Oráculo

“Oráculo” cura. El que esto escribe es un descreído que no ha sido tocado con el don de fe alguna. El que esto escribe se pregunta qué hacer cuando el dolor es tan lacerante que no se oculta y late, minuto tras minuto, eternamente. Tampoco sabe si Jorge Accame, tan conmovido por el dolor de sus personajes, es un descreído. No sabe si ha sido tocado o no por alguna fe. Lo que sabe es que “Oráculo”, de alguna manera, cura.

 

Oráculo

Aparecido en Palabras para La Poderosa 1, Al Fondo a la Derecha 2020.

 

—Quiero dar una vuelta. Estoy cansada.

En medio del patio la niña mira a la gente: la señora rica con su hija que babea y sonríe todo el tiempo; el carnicero que quedó en coma por un balazo después de un asalto, acostado en una camilla sobre la cual lo traslada su hermano; dos hermanas siamesas, de hermosura dolorosa, unidas por el pecho. La fila continúa en el pasillo y sale a la calle. La niña podría dirigirse a cualquiera. Pero Ernesto sabe que el mensaje es para él. Es el único taxista en el grupo que espera ser atendido por la Judith. Se inclina sobre su hijo y en voz baja le informa que vuelve en un rato. El muchacho no reacciona, ausente y exhausto.

—Vamos —dice el hombre a la Judith.

Caminan hacia el auto, sorteando a personas que miran a la niña con preocupación y le preguntan si va a regresar pronto. Ernesto la acompaña con la mano extendida sobre su espalda, pero sin tocarla, o tocándola apenas cuando ella demora el paso. Abre la puerta del auto y la niña entra.

—Ponete el cinturón de seguridad.

—¿Para qué? No va a pasar nada.

Ernesto da la vuelta, ocupa el asiento del conductor y arranca.

—¿Dónde vamos?

—Donde sea.

Toman para Cuyaya.

—Mejor a Cuyaya, no —dice ella—. A Moreno. Después, la ruta y vamos a... Yala.

Ernesto asiente.

Andan un rato en silencio.

Talleres mecánicos, despensas, quioscos, monoblocks.

—En Moreno, atrás —dice Ernesto—, hay un chiquito que también cura.

La niña frunce los labios.

—Ese no cura ni un resfrío. Estoy harta de curar a los que él no cura.

Silencio, baldíos, poca gente.

—¿Cómo va mi hijo?

—Tu hijo va a estar bien —dice ella.

—¿Has visto cómo tiembla?

—Alguien lo asustó feo.

—¿Ah?

—Tu hijo volvía de noche con dos amigos.

Silencio.

—¿Qué pasó?

—No veo más. Estacionate acá.

Ernesto obedece. Es un descampado. Yuyos altos, gomas tiradas, más allá algunas personas juegan al fútbol.

Ella ríe.

—Tienen arcos de fierro y todo, ¿no?

Ernesto ríe también.

—¿Qué pasó con mi hijo?

—Si no veo, no veo. ¿Para qué tenés un revólver abajo del asiento?

—Para defensa. Barrios jodidos.

De pronto la Judith lo mira divertida.

—¿Y si vamos a ver a la virgen?

Ernesto levanta las cejas.

—Vamos —dice. Arranca y dobla en la siguiente calle.

  • • •

La multitud está reunida mirando una de las paredes del hospital. Algunos señalan con vehemencia y dan gritos de admiración.

La Judith toma a Ernesto de la mano y lo conduce entre la gente.

—Alzame—dice.

Ernesto la levanta y la pone sobre sus hombros. Al aferrarla por el cuerpo, siente sus costillas y su torso escuálido.

La niña se inclina hacia abajo y tironea la camisa de un hombre.

—¿Dónde está la virgen?

El hombre, conmovido, indica la parte más alta de la pared.

—Esa mancha de humedad.

La niña observa detenidamente.

—¿Esa que parece un pato?

El hombre reflexiona unos instantes.

—Sí, esa.

—¿Cómo saben que es la virgen?

—Los pechos... ¿no ves? El cura de la parroquia vino esta mañana y dijo que era la aparición más...

—Más legítima —añade una mujer, con un niño en brazos.

—La aparición más legítima que él había visto en su vida —completa el hombre.

—Bajame—dice la niña a Ernesto.

Ernesto la deja en el suelo.

—Vamos, nomás.

Se alejan de la gente. A unos veinte metros, la Judith se detiene para contemplar la escena.

—No sé si creo en Dios —dice tranquilamente.

Ernesto se inquieta.

—¿No crees en Dios?

—No estoy segura —dice la niña sin quitar la vista de la multitud.

—¿Y quién te da el poder para curar?

—¿Por qué tiene que ser Dios, a ver?

—Judith… Estás cansada.

La niña lo mira y le clava sus ojos negros, grandes y enojados.

—Veo a tu hijo volviendo una noche. Viene con dos amigos. Pero hay otros escondidos en la esquina esperándolos. Uno de ellos tiene una punta y la clava en un cuerpo. Muere alguien. Tu hijo no quiere decirte nada para no afligirte.

Ernesto se toma la cabeza. Con angustia, se tira del pelo.

—Así murió un vecino, hace dos meses. Lo mataron en la calle. ¿Mi hijo estaba con él?

La niña vuelve a contemplar el gentío.

—¿Mi hijo estaba con él?

—¿Qué? Mejor vamos. Ya es tarde.

Ernesto la encamina hacia el auto, porque ella se ha desorientado y no sabe adónde dirigirse. La trata como si fuera algo demasiado frágil, atento a cualquier cosa que pueda rasgarla.

Suben al taxi, pero Ernesto no arranca en seguida.

—¿Viste cómo hace mi hijo, que se desmaya y se cae y tiembla...?

El hombre empieza a llorar.

La niña le palmea la espalda.

—Yo lo voy a curar. No te preocupes.

Ernesto se calma. Chasquea la lengua, avergonzado por su debilidad, y arranca.

Andan sin rumbo. Al rato, derivan en una calle del centro.

Ernesto seca con la mano las lágrimas de su cara.

—Me canso cuando curo y cuando tengo visiones —dice la Judith—. Estacionate acá.

Ernesto se acerca a la vereda y detiene el motor del auto. Están frente a una juguetería.

Ha oscurecido y la vidriera tiene las luces encendidas. De pronto la Judith se vuelve hacia él:

—¿Comprame una muñeca?

  • Jorge Accame
    Accame, Jorge

    Jorge Accame (Buenos Aires, 1956) vive en San Salvador de Jujuy desde 1982. Es profesor en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy.

    En 1997 obtuvo una beca de la Fundación Antorchas y participó del Programa Internacional de Escritores en la Universidad de Iowa, EEUU.

    Obra:
    1989 - Punk y circo (poesía)
    1990 - Día de pesca (cuentos)
    1992 - ¿Quién pidió un vaso de agua? (literatura infanto-juvenil)
    1993 - Cuarteto en el monte (literatura infanto-juvenil)
    1993 - El jaguar (literatura infanto-juvenil)
    1995 - El mejor tema de los ´70 (literatura infanto-juvenil)
    1995 - Golja (poesía)
    1996 - Diario de un explorador (literatura infanto-juvenil)
    1997 - El puente del diablo (literatura infanto-juvenil)
    1998 - Cartas de amor (literatura infanto-juvenil)
    1999 - El dueño de los animales (literatura infanto-juvenil)
    1999 - Cuatro poetas (poesía)
    2000 - Ángeles y diablos (literatura infanto-juvenil)
    2000 - Concierto de Jazz (novela)
    2001 - Segovia o de la poesía (novela)
    2001 - Cuidado con el dinosaurio (literatura infanto-juvenil)
    2003 - La leyenda de la vicuña (Junto a Marta Prada. Literatura infanto-juvenil)
    2003 - Cumbia (cuentos)
    2005 - Uno de elefantes (literatura infanto-juvenil)
    2005 - Cosas que los papás no saben (literatura infanto-juvenil)
    2005 - El más fuerte pierde. Cuentos de animales latinoamericanos (Junto a Elena Bossi. Literatura infanto-juvenil)
    2005 - La serpiente de las siete cabezas. Cuentos maravillosos de la Argentina (Junto a Elena Bossi. Literatura infanto-juvenil)
    2005 - Vacaciones (literatura infanto-juvenil)
    2007 - Un castillo enorme (Junto a Elena Bossi. Literatura infanto-juvenil)
    2007 - Un pequeño dinosaurio (Junto a Elena Bossi. Literatura infanto-juvenil)
    2008 - Forastero (Novela)
    2010 - Gentiles criaturas (Novela)

    Obras de teatro
    1986 - Pajaritos en el balero
    1988 - Casa de piedra
    1990 - Chingoil Compani
    1998 - Venecia