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Año 1 #7 Abril 2015

Balada del boludo

Isidoro Blaisten transita con absoluta elasticidad por una variada cantidad de géneros. En sus obras se conjuga no solamente la (enorme) habilidad de un artesano de la prosa, sino la inquietud y la curiosidad de un personaje extraordinario.

Balada del boludo, De El perfecto boludo

 

Por mirar el otoño

perdía el tren del verano.
Usaba el corazón en la corbata.
Se subía a una nube,
cuando todos bajaban.

Su madre le decía:
No mires las estrellas para abajo,
no mires la lluvia desde arriba.
No camines las calles con la cara,
no ensucies la camisa;
no lleves tu corazón bajo la lluvia, que se moja.
No des la espalda al llanto,
no vayas vestido de ventana,
no compres ningún tílburi en desuso.

Mirá tu primo el recto
que duerme por las noches.
Mirá tu primo el justo
que almuerza y se sonríe.
Mirá tu primo el probo
puso un banco en el cielo.
Tu cuñado el astuto
que ahora alquila la lluvia.
Tu otro primo el sagaz
que es gerente en la luna.

—Tienes razón, mamá —dijo el boludo
y se bebió una rosa.
—No seré más boludo—
y se bajó del viento.
—Seré astuto y zahorí—
y dio vuelta una estrella para abajo
y se metió en el subte
y quedaron las gaviotas.

Entonces vinieron los parientes ricos
y le dijeron:
—Eres pobre, pero ningún boludo.
Y el boludo fue ningún boludo
y quemaba en las plazas
las hojas que molestan en otoño.
Y llegó fin de mes.
Cobró su primer sueldo
y se compró cinco minutos de boludo.

Entonces vinieron las fuerzas vivas
y le dijeron:
—Has vuelto a ser boludo, boludo.
—Seguirás siendo el mismo boludo de siempre.
—Debes dejar de ser boludo, boludo.

Y medio boludo,
con esos cinco minutos de boludo,
dudaba entre ser ningún boludo
o seguir siendo boludo para siempre.
Dudaba como un boludo.
Y subió las escaleras para abajo,
hizo un hoyo en la tierra
miraba las estrellas.
La gente le pisaba la cabeza,
le gritaba boludo.
Y él seguía mirando
a través de los zapatos
como un boludo.

Entonces vino un alegre y le dijo:
—Boludo alegre.
Vino un pobre y le dijo:
—Pobre boludo.
Vino un triste y le dijo:
—Triste boludo.
Vino un pastor protestante y le dijo:
—Reverendo boludo.
Vino un cura católico y le dijo:
—Sacrosanto boludo.
Vino un rabino judío y le dijo:
—Judío boludo.
Vino su madre y le dijo:
—Hijo, no seas boludo.
Vino una mujer de ojos azules y le dijo:
—Te quiero.

  • Isidoro Blaisten
    Blaisten, Isidoro

    Isidoro Blaisten (1933-2004) nació en Concordia, provincia de Entre Ríos. Fue fotógrafo, redactor publicitario, librero, poeta y se autodefinió como "un humilde cuentista". Comenzó a escribir en la mítica revista literaria El escarabajo de oro y a partir de allí se destacó como cuentista. Tuvo a su cargo la sección "Crónicas Locas" en el diario Democracia. Su amplia obra narrativa se inicia en 1965 con su libro de poemas Sucedió en la lluvia, premiado por el Fondo Nacional de las Artes, y desde entonces ha obtenido diversos premios literarios. Desde 2001 fue miembro de número de la Academia Argentina de Letras y miembro correspondiente de la Real Academia Española.

    Su libro más conocido y celebrado es Dublin al sur, una antología de cuentos aparecida en 1980. También escribió La felicidad, La salvación, El mago, Cerrado por melancolía, Anticonferencias, Carroza reina y Al acecho. Su última obra fue Voces en la sombra, de reciente aparición en la Argentina.

    “Blaisten pertenece a esa vena de cuentistas del absurdo que, entre dos carcajadas o dos escalofríos, nos hacen comprender todos los matices del espectro de la vida", señaló la crítica de Le Nouvel Observateur, de París. Fue considerado uno de los más sutiles cuentistas de nuestro medio.

    Dentro de sus obras encontramos, por un lado, cuentos: La felicidad (1969), La salvación (1972), El mago (1974), Dublín al Sur (1980), Cerrado por melancolía (1982), Cuentos anteriores (1982, recopilación), A mí nunca me dejaban hablar (1985), Carroza y reina (1986), Al acecho (1995), Antología personal (1997). Luego, ensayos como Anticonferencias (1983) y Cuando éramos felices (1992), también una novela llamada Voces en la noche (2004) y un libro de poesía titulado Sucedió en la lluvia (1965)