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Anónimo

Las mil y una noches es una recopilación de historias del medio oriente medieval recogidas de la tradición oral, de modo que la autoría corresponde atribuirla a la cultura árabe.

La compilación y traducción al arábigo parece haber sido gracias a Abu abd-Allah Muhammed el Gahshigar, alrededor de 850. El núcleo de estas historias está formado por un antiguo libro persa llamado Hazâr Afsâna (Los mil mitos).

Es una de las grandes obras de la literatura de todos los tiempos y la más importante de las letras árabes. Sin embargo, muchas de las historias, en rigor, no son árabes sino indias o persas, y hasta puede adivinarse la influencia de la Odisea en la historia de Simbad.

“Mil y una” parece ser una representación de “infinitas”, al punto de que circulaba el mito de que quien las leyera todas caería en la locura.

La primera compilación moderna en árabe, a partir de escritos egipcios, fue publicada en El Cairo recién en 1835. Es posterior en más de un siglo a la primera versión occidental.

En resumen, el hilo conductor del relato consiste en las sucesivas historias (efectivamente, 1001), relatadas por Shahrazad (hija del visir y doncella entregada al rey Shariar), para evitar ser ejecutada por decisión del mismo monarca. Shariar ha tomado la medida de sacrificar a todas las vírgenes que posee. Se trata de una venganza urdida a causa del engaño perpetrado por su propia esposa durante una ausencia de él. Esto despierta en el rey la convicción de que la infidelidad está en la naturaleza de la mujer. Shahrazad se convierte así en la redentora de la mujer musulmana salvándola de su triste destino en base a ese pequeño gran ardid que burla la decisión del rey. En el transcurso de los seductores relatos, Sharahzad y Shariar terminan siendo padres de tres hijos y la muchacha obtiene la gracia de la superviviencia por parte del rey para vivir dedicada a sus hijos. Finalmente viven muy felices todos juntos.

El imaginario árabe, instintivo y exquisito, transita crudamente y sin eufemismo los relatos, llamando a las cosas por su nombre y no haciendo licenciosa la expresión natural. Esa crudeza recorre mil y una historias maravillosas plagadas de erotismo, genios, magos, animales fantásticos, sueños y encantamientos.

A veces un personaje comienza a contar otra historia, y esa historia puede tener otra en su interior, lo que subraya aún más la textura fantástica de las Noches. En la noche 602, el rey Shahriar oye de boca de la reina la narración de su propia historia: prodigio de astucia narrativa que es tal vez la culminación de la obra.